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La cojera en el niño |
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La cojera es un motivo frecuente
de consulta en urgencias, y su significado y trascendencia pueden
ser muy variables.
¿Hay diferentes tipos de cojera en el niño?
Habitualmente podemos diferenciar dos tipos de cojera, la traumática
aquella que traduce una alteración mecánica del miembro
inferior. Por tanto, es diferente una cojera producida por un golpe
a nivel de la pierna o pie, que la producida por una alteración
no traumática a nivel de las caderas.
En cualquier caso, ante la mínima sospecha de cojera en un
niño debemos acudir a nuestro pediatra o al especialista
(Cirugía Ortopédica y Traumatología Infantil),
puesto que es importante diferenciar situaciones banales de afecciones
de carácter progresivo y pronóstico más grave.
¿Cuáles son las
causas más frecuentes de cojera en el niño?
Podemos agrupar las cojeras en dos grandes grupos, teniendo en cuenta
la edad del paciente:
1) Antes de los 2 años
de edad, cualquier caída o traumatismo, habituales
cuando el niño está madurando su capacidad de deambulación,
puede traducirse en pequeñas lesiones a nivel de la pierna
o pie (fracturas o distensiones en pie y tobillo o incluso fracturas
ocultas a nivel de la tibia), que se manifestaran con cojera evidente
sin localización de signos inflamatorios.
Ocasionalmente observamos luxaciones o subluxaciones de cadera debido
a que, aunque la exploración inicial de las caderas por el
pediatra sea normal, una discreta inestabilidad o displasia de caderas
puede evolucionar desfavorablemente.
Por ello hemos de insistir en la necesidad de realizar controles
sucesivos de las caderas durante los primeros 6 meses de vida, sobretodo
cuando existen factores de riesgo. (primer hijo, sexo femenino,
partos distócicos...).
En otras situaciones pueden observarse secuelas de una infección
de la cadera que haya pasado inadvertida, dentro de un proceso infeccioso
general.
2) A partir de los 3 años,
pueden observarse además de las patologías anteriormente
citadas, cojeras producidas por afecciones características,
como pueden ser la sinovitis transitoria de cadera, la Enfermedad
de Perthes y algunos procesos denominados genéricamente osteocondrosis.
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Sinovitis transitoria de cadera
Representa una de las consultas más habituales de los servicios
de urgencias, al producirse una cojera habitualmente súbita
en un niño de 3 a 8 años, sin características
traumáticas. Habitualmente suele hallarse un antecedente
de un proceso respiratorio de tipo viral.
Se manifiesta por dolor en la cadera referido al muslo o la rodilla
con cojera evidente.
En cualquier caso es un proceso autolimitado que requiere un control
radiológico y evolutivo por parte de médico que
debe realizar un diagnóstico diferencial con otras patologías
de carácter infeccioso o inflamatorio con evolución
menos favorable.
· Enfermedad
de Perthes
La Enfermedad de Perthes puede darse en niños de 3 a 9
años y consiste en la afectación de una cadera (
en ocasiones puede afectar a ambas caderas en periodos distintos),
de carácter avascular, es decir, se produce una interrupción
de la irrigación sanguínea normal de la cabeza del
fémur por causas no determinadas, traduciéndose
en una pequeña fractura denominada subcondral con colapso
de la cabeza femoral, manifestándose como una cojera producida
por el dolor e inflamación de la cadera.
Dicho proceso evoluciona en fases progresivas hasta la resolución,
pero su evolución favorable o no, dependerá de varios
factores, entre los que tienen gran importancia, la edad del niño
(cuanto mayor edad peor pronóstico), el grado de afectación
de la cabeza femoral (cuanto mayor afectación peor pronóstico)
y el grado de subluxación de la cabeza del fémur
respecto a la cadera.
En cualquier caso, es necesario un seguimiento estricto por parte
del médico especialista para actuar en cada momento según
corresponda.
· Osteocondrosis
Son afectaciones que se producen en aquellos puntos donde los
tendones se unen al hueso, en zonas que se corresponden con los
centros de osificación secundarios de los huesos, provocándose
por microtraumatismos repetidos inflamación de dichas zonas,
dando lugar al dolor y la cojera correspondientes. Habitualmente
tienen lugar en las rodillas (Enfermedad de Osgood Schlatter)
y en los pies (Enfermedad de Sever, Enfermedad de Freiberg...)
aunque pueden tener lugar en múltiples localizaciones y
dar manifestaciones clínicas en edades distintas.
No debemos olvidar aquellas situaciones en que la cojera puede
ser manifestación de una alteración de tipo neurológico,
que requerirá el estudio y tratamiento coordinado de diferentes
especialistas ( pediatra, neurólogo, ortopeda, rehabilitador...).
En resumen, deberíamos tener presente que la observación
de una cojera en nuestros hijos debe ser considerada como una manifestación
clínica de un proceso patológico más o menos
grave, que requerirá sin demora el control y estudio por
parte del médico especialista, sobretodo en aquellos casos
que se acompañen además de signos clínicos
evidentes como fiebre o inflamación.
(Revisado y actualizado en Noviembre del 2007)
BIBLIOGRAFÍA
- Lesiones traumáticas del niño. Burgos, J. Ed.
Panamericana. 1999.
- Ortopedia infantil cotidiana. Dimeglio, A. Ed. Mason. 1995.
- Ortopedia pediátrica. Lowell, Wood W. Nueva editorial
interamericana. 3º Edición. 1997.
Trabajo elaborado en Julio
del 2003.
Dr. Oriol Ferràndiz
Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología
Infantil. Hospital de Nens de Barcelona
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